lunes, 26 de diciembre de 2011

El Mes Sagrado



El tiempo tiembla

el cadáver es un árbol

de lagrimas secas

Él necesita pavimento

y unas pocas piedras

para retenerlo en gravedad

(momentos atesorados)

ARAF

SLOW

mensajes que nunca entendió

(Y nunca lo hará)

algo sólido

algo gris

su destinación es frontera desconocida

siempre lo será.

I (love) Crap


En el pasado Pret A Porter nos tropezamos con el clásico encanto de Chanel, la belleza de Givenchy y hasta los aclamados cabellos plateados del querido Lagerfeld, sin embargo mientras nos tambaleamos en ese limbo textil encontramos encanto distinto: arrugada, con una mata de cabello naranja y una sonrisa que marca en lo obsceno reclamando su puesto en el Pret A Porter, Vivienne Westwood.

La moda se desnuda ante un corset flojo y una falda de volados en capas transparentes de encaje y seda, todo este ensamble explota frente a la diseñadora que dirigió la estética del punk en su tiempo, volviéndola emblemática y controvertida. Su posicionamiento frente a esta industria de miles de millones de dólares se debe a esa polémica visual que produce con su ropa.

Esta temporada el punto de vista de Westwood se llena del ruido clásico además de la sobre posición de telas y cortes que revelan una visual que uno cuestiona y no entiende pero a la que sin embargo uno es expuesto para re definir a las mujeres y a la moda.

Westwood no quiere que veamos a una mujer, sino que veamos a todo un mundo diverso, su visión muestra polémica crucial que destruye todo el concepto de "ropa bonita" haciendo una critica a lo convencional y abriendo puertas para declaraciones a favor de la creatividad.

La muestra en esta temporada constituye una construcción de ensambles que intercalan patrones de sastrería con una construcción más relajada mostrando un contraste. la cromática esta temporada no se limita a la gama típica de la temporada calurosa, también presenta colores degradados y patrones que forman parte de la irreverencia de Westwood. El flujo de las prendas es marcado y rígido pues la construcción no es volátil frente al movimiento

lo que tenemos que entender cuando estamos frente a Vivienne, es saber que ella es una cínica empedernida, dice "la gente de hoy parece haber salido de una lavadora" todos limpios y aburridos. Vivienne nos pide que tengamos un punto de vista piensa que las revistas de moda son solo derivativos... que ya nadie va a las fuentes de donde el ser humano se inspira.

Ella sabe que amamos la "Crap" y es la única con los pantalones para insertarlo en uno de sus diseños. Toda su pasarela es dispuesta por modelos que bilocadas representan esa locura por el consumismo, la vanalidad, y ese vació que todos los días tratamos de llenar.


lunes, 28 de noviembre de 2011

Goii

Para Wonga

En una barca de musgo

emerge el humo de nuestro silencio


Nos lanzamos

como ardillas voladoras

y fumamos rollies

a veces hasta cantamos,

pero nunca corremos


Firmes y congelados

tan libres,

como la pluma con la que escribo


En ese duelo perpetuo con la gravedad

cuando se decide que caer

es mejor que

flotar

lunes, 21 de noviembre de 2011

En las profundidades del mar existe la mezcla del encaje y cuero


Con esos ojitos apretados y sus pescadores color aceituna, Sarah Burton encaró a una semana de la moda en París, una vez más, con presencia animal, sin los romanticismos típicos que la haute couture connota, mostrando esa máscara de encaje fuerte, honesta y a veces hasta hostil. La diseñadora explica que en esta temporada
"...la mujer es el objeto del deseo, vamos a tantas lejanías para adornar a nuestros cuerpos que nos convertimos parte de nuestra ropa o somos tomados por ella. Esta colección es sobre el exceso-una exploración a los ideales de belleza llevados al extremo"
Cuando se mira una colección de Mcqueen uno tiene que ser cuidadoso con esa primera vista que sorprende y atemoriza, aunque siempre fuerte e independiente la mujer Mcqueenesca provee al espectador ese ideal de Venus, tan frágil llena de esa complejidad representada en el encaje, llena de la naturaleza que choca con la cultura de crear desde la ciudad y para la ciudad. En esta entrega Burton cumple con ese cometido antagónico que ha posicionado a Mcqueen dentro del circuito en París como un irreverente que prefiere sumergirse y buscar mujeres dentro del mar.

En esta colección encontramos a muchas mujeres, todas siniestras con sus máscaras se encaje, para estremecernos entre el detalle e los ruffles que crean una silueta de curvas infinitas, con esa falda de tulipán invertido que nos muestra a esa mujer extrema, fluida y delicada.

La Paleta aunque liviana, presenta esos rasgos negros y corales además de plateados y dorados que exaltan el exceso, la exageración, la búsqueda y ese descubrimiento de la feminidad cosificada.
La importancia de Mcqueen no está solo en representar la relación pechos, cintura, hombros
para retratarnos la fuerza con que camina esa mujer de tacones extraños, sino que exhibe a esa mujer oscura, a esa mujer de riesgos a la que los demás tememos; esta se deshace de la mentira del lápiz labial rojo carmín y sienta su rostro en el coral del arrecife más cercano a su ciudad.

Tenemos que entender que Alexander Mcqueen puede ser muchas veces un simple sistema de dualidad, donde hay elementos que se relacionan entre si, pero que forzosamente son contradictorios; este es el caso del encaje y el cuero, uno lleno de detalle y romanticismo y el otro más tosco y menos frágil.

Las Mcqueenescas se convirten esta temporada en ostras, tan marinas para salarnos el aliento una temporada más con ese tratamiento de textiles desde la organza hasta el gazar.








La historia de algunos personajes ultra raros y sus olores eléctricos





Nuestra fotografía

es cuando duermes

el día de tu cumpleaños

sobre ese muelle de vómito y felicidad.


Nuestra fotografía

es en la que lloro

sobre un jardín de pavimento

y colillas de tabaco,

mientras tomo el néctar de uno

y lo mezclo

con la agitación del viento.


En nuestra fotografía

estáis besando

a una oveja

sintiendo la excitación

y marcando tendencias.


Nuestra fotografía

Es él sin dormir

es él, con el cubo de queso

las galletas y el café

que sienten asco al ser digeridas


Nuestra fotografía

ve “Friends” a media noche

y no utiliza sostén

Nuestra fotografía

está ahí

amplificándonos en ese reloj

en ese país,

en ese pueblo,

en ese castillo

en nuestra habitación

que ya no es ni habitación


en la que:

te deprimes de lunes a viernes

te alegras de viernes a sábado

para que el domingo preguntes,

que haces ahí.